El objetivo del experimento es más bien simple: se coloca a un “Tweenbot” en un área concreta de Nueva York, con una bandera (pegada en la cabeza) donde se indica la dirección de su destino. Y la única manera de que llegue es siendo ayudado por los viandantes que pasasen por ahí.  Kacie Kinzer, el creador de este experimento sociológico, descubrió con agrado que todos sus robots de cartón llegaron a su destino gracias a la ayuda de los transeuntes.

robot11-500x282pathpuedes ver el video aquí.

via pixelydixel
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